martes, 23 de marzo de 2010

Se juntaron los hermanitos

(Haz clic en las fotos para ampliarlas y apreciar mejor los mensajes escritos en la piedra).

La historia en breve. El 21 de marzo del 2010, Zarampagüilo hubiera cumplido 94 años. Con ese motivo, sus descendientes le pusieron una lápida que quisieron fuera muy parecida a la de su hermano Toro Seco. Hoy, las verdes piedras lucen sus mensajes una a la par de la otra, en la tumba familiar.

El querido Toro Seco fue "repatriado" en el 2009, luego de permanecer por varios años en el cementerio de Tactic, aunque la lápida no lo consigne.

Y el entrañable Zarampagüilo no quiso dejarle solito. Ahora su pipa no echa humo, como vapor que se hubiese detenido en el medio de la mar océano.